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Asertividad laboral o como ser asertivos en el trabajo

Podemos definir la asertividad como la habilidad psico-social que tiene una persona para transmitir sus ideas y/o deseos con amabilidad, claridad y franqueza de forma directa, expresando lo que piensa sin perjudicar o herir a las demás personas, simplemente limitándose a defender sus propios derechos con los argumentos apropiados. Por consiguiente, la asertividad en el trabajo se refiere a esto mismo pero en el ambiente laboral.

asertividad en el trabajo

Digamos que la asertividad laboral es el punto medio cuyos extremos le corresponden a la agresividad y a la sumisión o pasividad. En otras palabras, ser asertivo también consiste en saber decir “sí” o “no” a determinadas peticiones, dando motivos que respalden nuestra postura. No se trata de una actitud que demande rigidez, por el contrario, estas personas también deben trabajar en dar cumplidos cuando alguna conducta o situación sea de su agrado, así como también deben aprender a aceptar quejas si se han equivocado.

Un individuo asertivo tiene una idea clara de cuáles son sus objetivos, al mismo tiempo, es proactivo buscando lograr sus metas, acepta sus limitaciones, y además, se muestra como una persona muy segura de sí misma, por ello también se caracteriza por tener alta autoestima y mucha confianza.

Sin embargo, la principal enemiga de la asertividad es la ansiedad, y esta se manifiesta a pesar de que un individuo tenga seguridad de lo que va a decir o tenga muy claros sus deseos, dicho de otro modo, la ansiedad y el miedo atacan a la persona al momento de querer exteriorizar sus ideas, a tal punto de imposibilitar la comunicación, pero la buena noticia es que existen estrategias para superarlo.

Cuando una persona actúa de forma sumisa en el trabajo y no sabe defender sus derechos, se expone a la manipulación de sus compañeros, por lo que su autoestima se verá afectada y automáticamente se sentirá inferior al resto. En este contexto es posible que comience a aceptar situaciones injustas y se genere un evolutivo resentimiento hacia sus compañeros de trabajo, hacia sus jefes o hacia sí mismo.

Entre sus características más destacables señalamos: la ansiedad que presentan en el entorno laboral, la incomodidad que representa para ellos comunicarse con las demás personas, la insatisfacción de su rendimiento en el trabajo y la desmotivación al salir a trabajar, situaciones que también generan daños para la salud mental y física del individuo, generando posibles estados depresivos, estrés agudo, trastornos de ansiedad, alteraciones digestivas y problemas respiratorios.

¿Por qué es importante ser asertivo en el trabajo?

En primer lugar, la asertividad laboral reduce los niveles de estrés en el individuo, impulsa a un mejor rendimiento en el trabajo, estimula la creatividad y la capacidad para encontrar soluciones gracias a la seguridad y confianza que siente la persona al momento de expresarse, de igual modo, refuerza la autoestima y ayuda a infundir respeto.

Luego, nos encontramos con algunos beneficios económicos, y es que los expertos en el campo de la psicología social han comprobado que las personas que manejan una comunicación asertiva en el trabajo tienden a ganar más dinero que el resto.

asertividad laboral

Este experimento también demostró que por lo general, los trabajadores esperaban aumentos de sueldo basados en los méritos que han tenido durante su desempeño laboral, y pese a esto, casi nunca alcanzaban el objetivo de recibir más dinero mensual pero continuaban trabajando en la empresa. Este le conocemos como el perfil del empleado comprometido que no se queja, características útiles para la organización pero una actitud poco favorable para la economía del individuo.

Lo cierto es que la comunicación asertiva es la herramienta que necesitas para defender tus derechos y dar a conocer tus opiniones sobre determinado asunto. Lo realmente difícil es encontrar el punto exacto, o mejor dicho, el grado adecuado entre ser asertivo y ser agresivo, o ser asertivo y ser sumiso.

A continuación, describiremos una lista de situaciones, y en caso de que te identifiques con alguna de ellas, te sugerimos leer las recomendaciones que te presentaremos en el siguiente punto.

1-¿En algún momento te has cohibido de decir lo que estabas pensando?

2-¿Durante alguna reunión de trabajo has sentido que no debes intervenir porque no tiene importancia lo que piensas sobre el tema?

3-¿En el entorno laboral te has limitado a aceptar con conformidad lo que tus jefes o compañeros deciden?

4-¿Tienes el valor para comunicarle a tus compañeros de trabajo lo que piensas con relación a sus actitudes o forma de comunicarse con los demás?

5-¿Sientes que es momento de recibir un incremento de salario pero no tienes el valor para solicitarlo porque te sientes inseguro? 

Una persona con déficit de asertividad tiene dificultad para dirigir personas o grupos de trabajo, debido a que no transmite respeto ni asume la actitud requerida para esta actividad. Y por el contrario, un individuo con exceso de asertividad se caracteriza por ignorar las necesidades de sus compañeros de trabajo para satisfacer los objetivos individuales, es ahí cuando el individuo se convierte en una persona egoísta dentro del ámbito laboral.

¿Cómo mejorar la asertividad en el trabajo?

Ser asertivo no es sinónimo de ser superior, o querer tener la razón en todas las discusiones. Por el contrario, la asertividad laboral va de la mano con el hecho de tener las metas claras, es por ello que el individuo debe establecer sus objetivos principales, y además, tiene que priorizarlos para llevar un mejor orden de las cosas.

Si el trabajador tiene un objetivo claro en su mente, tendrá las herramientas necesarias para justificar sus conductas o decisiones. El primer consejo es pedirle al individuo que antes de entablar una conversación o debate sobre determinado tema en el trabajo, piense cuáles son sus objetivos, qué quiere conseguir y cómo quiere conseguirlo, esto será de mucha ayuda para organizar las ideas y tener una provechosa discusión. Al final, la persona debe preguntarse ¿He conseguido lo que buscaba?

Por otra parte, las personas que buscan ser asertivas cometen el error de ignorar las voces de sus compañeros, restándole importancia a lo que ellos tienen que decir por tener la única intención de proteger sus intereses o necesidades individuales, y es precisamente aquí cuando dichos individuos se convierten en compañeros egocéntricos y egoístas. En otras palabras, un individuo que empieza a ser asertivo debe cuidarse de convertirse en una persona arrogante, para ello, la persona tendrá que crear empatía con sus compañeros y tratar de entenderles, de este modo, se convertirá en un individuo asertivo y comprensivo a la vez.

Es importante estrechar vínculos con los compañeros, tener la confianza para preguntarles cómo evalúan tu comportamiento, y esto debido a que la auto-evaluación en la asertividad siempre se torna complicada, por ello es mejor conocer la imagen que los demás perciben de nosotros. Sabemos con claridad que pedir la opinión de los compañeros de trabajo es un poco complicado, pero es un paso importante para la evolución.

como ser más asertivo en el trabajo

Para que no se te haga tan difícil, escoge a las personas con las que tengas más confianza y trata que sean personas superiores a tu cargo, solicítales que sean honestos y te den una opinión sobre tu forma de comunicarte con los demás. Gracias a este ejercicio entenderás cuáles son los aspectos de tu conducta que debes mejorar, y además, generarás confianza con tus compañeros de trabajo porque ellos agradecerán que te interese su opinión, y probablemente, te hagan la misma pregunta.

Otro escenario frecuente, es que los individuos que intentan mejorar su asertividad laboral, en su intento de reducir la violencia en el mensaje, lo carguen de información accesoria que resulte inservible en el acto comunicativo. De hecho, los expertos aseguran que revestir la información solo genera la distracción de la idea principal. Es indispensable centrarse en el núcleo del mensaje, y también, ser convincentes en la exposición del mismo.

Para reducir la agresividad en el mensaje puedes optar por la comunicación subjetiva y la comunicación en primera persona, de modo que la persona con la que se está conversando comprenda la información como un juicio u opinión de tu persona y no una verdad absoluta. En este sentido, la comunicación subjetiva da sensación de respecto, sinceridad y urgencia en las palabras.

La comunicación subjetiva es de mucha ayuda para exteriorizar nuestros pensamientos sin dar un hecho por sentado, culpabilizar a otra persona o acentuar alguna crítica. Esta forma de comunicación ayuda a mejorar considerablemente el entorno laboral y la relación entre compañeros.

Una de las cosas que el individuo debe evitar hacer a toda costa es disminuir la importancia de su mensaje, o dicho de otra manera, bajo ninguna circunstancia debe devaluar su mensaje con frases introductorias que expresen duda o inseguridad. Para defender una postura se debe tener confianza,y al mismo tiempo, demostrar que lo que se va a decir es totalmente confiable y cierto.

Expresiones como “no sé si esté bien pero…” “quizá no es una gran idea…” predisponen al receptor del mensaje, y les invitan a pensar que lo que van a escuchar a continuación no es una idea importante, y esto definitivamente no forma parte de una comunicación asertiva.

La intención es que el individuo logre adaptar su conducta al entorno o contexto, aunque actualmente existan probabilidades de trabajar en empresas u organizaciones que no ponderan la capacidad de sus empleados ni les valoran el hecho de que sean personas asertivas que se preocupan firmemente por defender sus derechos.

En el caso de aquellas personas que tengan superiores o jefes de carácter autoritario, o de aquellas que acaban de ingresar en una empresa y todavía el cargo que ocupa es muy desigual frente a los superiores, no debe empezar de forma radical una comunicación asertiva, sino que debe adoptar una actitud que evolucione de forma progresiva con el transcurso del tiempo y de la experiencia dentro de la empresa.

Aunque la comunicación asertiva sea sumamente importante, debemos tener en cuenta que no es la única solución a todos los problemas en el entorno laboral, entiéndase en los casos de acoso en el trabajo o problemas de autoestima, será necesaria la intervención de un profesional en el área de la psicología. Asimismo, hay que tener en cuenta que las circunstancias y el entorno determinarán los niveles de asertividad necesarios, considerando siempre que debemos ser flexibles y adaptables frente a cualquier situación.

La importancia reside en mantener relaciones profesionales óptimas con los compañeros, siendo inflexible en las situaciones que lo requieran y más condescendiente en los momentos que lo ameriten, y así, guardar el equilibrio necesario. Es importante recordar que los líderes más sólidos son aquellos que saben ajustar su comportamiento a cada situación, y no los que se muestran inquebrantables en todo momento. .

Y por último, con relación a las mujeres que estén trabajando en la confianza y la asertividad en el trabajo, es importante que no lleguen a mostrarse agresivas o que no rompan del todo con el estereotipo femenino. De acuerdo con los expertos, una mujer debe seleccionar los momentos en los que va a mostrar más dureza y los momentos en los que no, porque de lo contrario no estará dando una imagen agradable. Esto sucede generalmente en los entornos laborales donde la mayoría de los compañeros de trabajo son hombres.

A continuación, mencionamos 8 tips para tener una conducta asertiva:

1-Tener el valor de expresar lo que sientes, bien sea algo bueno o malo. Existen maneras de expresar las ideas de una forma correcta. Siempre hay una forma adecuada para expresar lo que queremos, pensamos y/o sentimos.

2-Comunicarnos según el contexto, las circunstancias y personas involucradas.

3-Prácticar una auto-evaluación de la conducta, ponerse en el lugar del otro antes de juzgar o actuar.

4-Recordar constantemente que la asertividad lejos de invitarnos a imponernos sobre las ideas de otros, sirve para defender con propiedad y argumentos las propias ideas.

5-Practicar el respeto propio para aumentar los niveles de autoestima.

6-Detectar las áreas en las que necesitas fortalecer la asertividad.

7- Recordar que la asertividad no es un estado constante sino un proceso que demanda nuevas habilidades de acuerdo con las situaciones y problemas que surjan en el camino.

8- Tomar en cuenta todo lo planteado anteriormente y ejecutar un plan de acción para mejorar la comunicación asertiva.

¿Cómo reducir la ansiedad al momento de la comunicación?

Te explicaremos paso a paso cómo prepararte para un encuentro asertivo en alguna reunión de trabajo. Estos pasos pueden seguirlos de forma independiente, sin embargo, sería ideal que contaran con la orientación de un profesional en el tema, bien sea un orientador o psicólogo. De este modo, empezaremos hablando de la primera fase, conocida también como la preparación personal.

Este primer paso es indispensable para tener claras las intenciones o el objetivo que se persigue en la reunión. De hecho, el objetivo es aquello que nos impulsa a dar pie a un encuentro con otras personas, es el motivo principal que nos lleva a reunirnos para un debate, por esta razón, antes de iniciar la conversación es importante tener nuestros objetivos bien definidos.

Debemos tener en cuenta que durante este proceso o en plena reunión, las emociones pueden ser un distractor, que eventualmente sacarán de órbita al individuo y pueden conllevar al fracaso durante la conversación. Por tanto, es importante no confundir los objetivos con las emociones. Una descarga emocional puede traernos una recompensa efímera, más sin embargo, no se habrá logrado el principal objetivo, y a fin de cuentas, eso es lo que importa.

Se deben evitar los pre-juicios, o los juicios anticipados de las intenciones. Si nos basamos en pre-juicios, existe la posibilidad de accionar en base a las intenciones que suponemos, y sin duda esto también podría desviarnos de la meta principal.

Y en esta etapa de la preparación personal, lo principal es idear o construir la oportunidad de llevar a cabo el negocio. Lo primero sería abordar a la(s) persona(s) con las que se quiere conversar y determinar un lugar y día para entablar la conversación, de lo contrario, sería imposible lograr el objetivo a través del diálogo. Aunque si bien es cierto, eventualmente no somos nosotros los que debemos buscar la oportunidad, sino que se presenta de forma espontánea y debemos estar preparados para esto. Es importante señalar que estos preparativos son una medida extraordinaria para reducir la ansiedad durante la comunicación.

Luego, tenemos la preparación del contenido, donde la premisa que mantendremos será que en base a nuestras palabras y acciones, la otra persona conocerá cuáles son nuestras intenciones y qué queremos conseguir. Es por eso que nuestro discurso debe cumplir ciertos requisitos para formar parte de una comunicación asertiva en el ámbito laboral:

  • La descripción: En caso de que se quiera conversar sobre “algo” que sucedió en el trabajo, es importante describir con exactitud los hechos ocurridos, y para ello debemos hacer uso de planteamientos precisos. Es importante dejar de hacer juicios de intenciones.
  • La contundencia: Debemos exponer nuestros sentimientos de forma muy clara. Explicarle a la otra persona si nos sentimos afligidos por determinada razón. En este punto debemos destacar que la intención no es que el otro nos entienda o apruebe nuestro sentimiento, simplemente que conozca la forma en la que nos sentimos.
  • La precisión: Es recomendable hacer peticiones de forma concreta y no intentar hacer el discurso más genérico, de modo que el interlocutor entienda con claridad lo que tratas de decir.
  • Las consecuencias: Se debe dejar en claro las consecuencias o lo que sucederá si el interlocutor decide o no hacer caso omiso a lo que se le está planteado. Es importante que estas consecuencias se enfoquen de forma positiva, es decir, debemos explicar los cambios positivos que traerá la aceptación de la idea, de lo contrario se sentirá como un castigo o amenaza.

Si esto se ha preparado por escrito, es importante que se ensaye una y otra vez antes de encarar la situación. Parece un recurso mecánico, pero lo cierto es que con el tiempo esta forma de comunicación irá formando parte de tu vida, y ya no será necesario hacer tantos ensayos y preparaciones, más sin embargo, es recomendable siempre ordenar las ideas y pensar en la mejor manera de decirlas.

Por último, durante la etapa de ejecución, el individuo debe respirar pausadamente para controlar los nervios y la ansiedad, y al mismo tiempo, debe cuidar el lenguaje no-verbal, es decir, sus posturas y gestos mientras está transmitiendo la información, lo ideal es que mire fijamente al interlocutor, utilice un tono de voz adecuado y asuma una postura relajada. 



Autor: © PSIGUIDE